lunes 2 de enero de 2012

POR FIN, 2012

Ha llegado por fin el 2012.


Esto no ha sido un propósito de año nuevo. Tampoco un intento por recuperar protagonismo, ni siquiera ha sido un plan de superación personal. El volver a escribir en este blog, es tan solo una oportunidad para no olvidar mis sentimientos, ni mis experiencias. Un lugar donde volver alguna vez y recordar cómo de profundas sentía las cosas.
No he mirado en qué fecha dejé de escribir. Solo veo que ahora siento ganas de hacerlo.
Y quizá sea por un deseo de compartir lo que nace en mi interior y que, no logro trasmitir con palabras.
Puede que esto ayude a otra gente. Puede que nadie lo lea jamás. Qué más da.

Empieza el año con una extraña sensación.

He perdido a mi tío y a mi mejor amiga, los dos de cáncer. Esta navidad ha sido nefasta y el dolor se ha apoderado de mí, haciendo que no fuera capaz de pronunciar ni una sola sonrisa sincera. Lo único sincero que hay en mí ahora, es que los echo de menos muchísimo. Y que... nada puedo hacer para sentirme mejor. Llorar ya no sirve. Ahora es peor, porque lo llevas dentro. En un nudo constante en el estómago. Una cosa horrible que te va debilitando, sobretodo psicológicamente.

Para no envolverme en el mono tema de mis penas os diré que Ricard sigue formando parte de mí vida. Mi Ricard, el que nunca me ha abandonado, el que siempre ha estado ahí, con sus más y sus menos, pero que siempre ha intentado darme lo que necesito. A veces acertando, a veces, no. Su presencia ha sido, muchas veces, fundamental para que no me hundiera. La suya y la de mis amigas. Que, para el que no lo entienda: son muy importantes para mí.

Ellas aguantan mis constantes charlas sobre preocupaciones que luego son absurdas, ellas me brindan su ayuda en todo momento, con deseos de acompañarme en los momentos difíciles, siendo educadamente rechazadas por mí. Y a la vez, hacen que aprenda de mis errores y que consiga reírme de mí misma.

Este es, sin duda, el momento más tierno de mi vida. Es el que más necesito que me mimen. Estoy algo dejada últimamente. Sera eso de la depresión: mi cuerpo ha engordado de angustia y ansiedad. Y eso no puede ser.
Eso es lo que voy a intentar solucionar este 2012.
Ese será mi propósito este año. Y eso que dije que no haría ninguno. Pienso dedicarme a mí, a mi cuidado y a mi salud. Quiero dejar de sentirme como un alma en pena y volver a ser la que era antes, cuando Jordi y Mireia existían y todo estaba bien, y podía sonreír de verdad, y pasarlo bien de verdad, y cuando no había nada tan malo que no se pudiera solucionar. Ojalá la vida me brinde la oportunidad de completar ese vacío.

Tengo envidia de quienes no han perdido a nadie. De aquellos que ves con aquella actitud desafiante y loca ante la vida. Una vida que no les ha arrebatado nada amado. Siento mucha envidia. Pienso que no es justo. Aunque tampoco lo sería que a le pasara esto a otra persona. Me considero una buena cristiana, aunque no crea en la Iglesia. Mi moralidad da cuentas de cómo soy. Y por eso sé que soy capaz de perdonar. Aunque vivir la muerte de dos personas a las que amas profundamente, es algo de lo que va a costar mucho canalizar.
Aquí está mi primer paso. Aquí están los ahorros en psicólogos. Aquí está mi pasión.
Seguiré escribiendo. Seguiré limpiando mi alma de la pena y así, quizá pueda encajar este 2012 con un ánimo distinto. Un año de cambios, un año de progresos. Quizá el año en que LA COLOMBIANA, vea la luz. Quién sabe.

Y para terminar este post de hoy el menú de éste, el primer día de mi nueva dieta para perder peso y ser feliz:
DESAYUNO: Café con leche desnatada y sacarina y Tres kiwis.
COMIDA: Crema de puerros y filete de atún a la plancha.
MERIENDA: Panecillo de nueces.
CENA: Sopa de pollo con fideos y bacalao al vapor.




1 comentarios:

surfzone dijo...

Aquí como mínimo alguien te lee :-)
Buena suerte con la dieta (añade un poquito de hidratos de carbono por la mañana, te ayudará a llegar con menos carpanta a mediodía).